Junto a Cim, Ares vive la montaña de otra manera: con más intensidad, más libertad y más conexión con el presente y la naturaleza.
Para Ares, la montaña siempre ha sido su lugar. Para moverse, desconectar, respirar y fluir de forma natural. Para sentirse viva y libre.
Desde que está con Cim, Ares sale y explora más, y disfruta de cada aventura de una forma diferente.
Cim le recuerda que lo esencial está en las cosas simples: correr sin rumbo, ir en bici por un camino nuevo, sentir el aire en la cara,...